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martes, 26 de noviembre de 2013

LA MINITA DE HOY


Qué cosa rara lo que está pasando. Si bien tenemos el vino con soda de todos los tiempos, estaríamos siendo parte de una hecatombe mujeril, feminil? cómo se dice...feminística (¿existe ese término?).
Las minas ahora usan calza y camisa tipo de leñador. Usan un piercing en la nariz (todas, masivamente, como si estuviera en promoción) un tatuaje minúsculo e insignificante justo debajo del huesito de la muñeca (no sé cómo se llama esa parte) a saber: un ancla, una cruz, una paloma, un nombre, una palabra (vida, amor, felicidad, paz, en español o inglés) o el básico "carpe diem".

De este grupo un 90% tiene un novio que se viste igual que ella, tiene un tatuaje arriba del corazón y toca algún instrumento new age. Tipo la trompeta, el flautín, el chello.  Además de tener un expansor en alguna oreja, si se quiere, las dos.

Ellos pertenecen a un grupo social mundialmente conocido como los secretarios. No importa que no lo sean, se visten todos iguales. A la hora del almuerzo salen en manada a comer pasto. Compran ensaladas y se toman una coca light.

Salen del laburo con un traje y la mochila puesta. Ellas se visten ocasionalmente con un vestido veraniego con flores, muy clarito y andan en bici vieja.

Fuman todos porro...ninguno sabe bién por qué ni cómo. Siempre dicen que alguien que conocen o ellos mismos, van a empezar a plantar. Todos militan algo. Ellas, obvio, por el feminismo...pero se la chupan con gusto a ellos, siempre que pueden, le ruegan que no la dejen, es una faldera de mierda y cuando él le mete los cuernos con la mejor amiga, lo perdona...incontables veces. Ella también usa una pulsera de cuando era chiquita.

O escuchan música que nadie en su puta vida escuchó o escuchan algo tan paupérrimo como "Tan Biónica" o "Gustavo Cordera". Los que escuchan música que nadie conoce son los que para mí se meten a iutub, ponen música rara y van reproduciendo música, alternando entre los videos que aparecen en la barra del costado derecho de la pantalla. Y la publican en face y en twitter. En alguna reunión social, se acuerdan de dos de esas cantantes raras que tocan en algún supermercado de Kuala Lumpur, que tampoco saben pronunciar y ahí se quedan cómodos. Aunque en su reproductor de mp4 escuchan Tan biónica.

Ellos no me estarían importando mucho, pero ellas...ay ellas son unas reverendas conchudas de la vida.

Y sinceramente deseo que todas se manchen con sangre proveniente de sus propios adentros, en alguna ocasión especial. Porque son un asco chicas. Las pibas como ustedes que hacen todas una actividad diferente como: "danzas al compás del color de la piel" o "Macramé flashero", tooodas ustedes son un desgaste en esta sociedad. Porque no tienen razón de vida, están pregonando por ahí el carpe diem y la felicidad. Decime, pedazo de forra, en qué mundo vivís vos? Es que a vos la carne no te sube? El pollo te sale siempre igual? Nadie te pide monedas por la calle? El bondi siempre pasa cuando llegás a la parada?

Sos una tarada con la T en la frente y bailás por la calle feliz al respecto. Estoy segura de que la gente como vos (sí, ya la particularicé, para mí ahora es una sola que las representa a todas) es la que defiende programas como "Cuestión de peso", así no más te lo digo.

Te colgás un bolso tipo medio de red hecho de lana y adentro le metés un librito de Kafka.

Son esas personas que postean en Facebook  la fecha de una marcha en contra de una minera y no van nunca. En realidad comparte el estado o el posteo de alguna amiga tan nefasta como ella, que habla del aborto o algo similar. Tengo que aplaudirlas porque son todas re open mind? Si al final terminan siendo la clase de mina que le revisa el celular al novio y lo charla con las amigas.

O son así de taradas o son de la clase de pelotuditas que van a comprar al mc donalds con su novio y otra pareja. Sus novios hacen, hicieron o harán rugby y se gritan entre ellos, como si padecieran de sordera o como si así fuera más fácil entenderse entre ellos, porque carecen de buena comunicación. Se aconsejan pedir algo "fuerte" en un lugar de comidas rápidas, como si les fueran a servir un ron o una línea de merca.

Muchas de estas taradas que tuvieron alguna rasta en su vida o alguna trenza, ahora optan por raparse el costado de la cabeza y vestir ropas holgadas, con lentes de aumento grande. Para mí son las mismas taradas que en el 2000 se hacían una mariposa en el hombro. Es más, es probable que si agarramos un ejemplar de las de ahora, podamos encontrarle una mariposa en el hombro, además del tattoo del "carpe diem". Todas dicen haber leído Rayuela, pero fueron re fanáticas de "El principito" y me animo a decir que de algún libro de Coelho.

 Básicas, insípidas, un canto a la baldosa, eso son. Sus hijos van a llamarse India o Indiano. Y 9 de las 10 pibas que no nació en capital, estuvo en alguna murga. Otra cosa horrorosa, la murga.

Todos los finde tienen planes, siempre. Van a ver películas indie a una casa vieja que funciona como una sociedad de fomento juvenil. Donde fuman porro, toman vino de mierda y se prestan libros que jamás leen. En esas casas seguro hay decoración con muñequitos de la infancia pintados o refaccionados para que tenga algún mensaje anticapitalista o alguna simionada similar. Uno de sus amigos vive en esa sociedad de fomento juvenil y dice hacer percusión, y lo admiran, pero tiene menos ritmo que un reloj.

Estas minas no poseen billetera propiamente dicha, tienen un monedero de Cusco o uno de lana que se los regaló otra amiga que cree ser hippie porque fuma porro.

Son así de predecibles y las odio a todas. He tenido amigas como ustedes y hasta he hecho alguna de las cosas que ustedes hacen, así que se de lo que hablo, se dónde encontrarlas. Se que con ustedes voy a luchar a escupitajos limpios cuando mi hijo les cague bien a trompadas a la mariconada que tengan ustedes como cría.

Ojalá se dieran cuenta cuán estúpidas se ven, pensando que son originales.



ASÍ YO NO, apuesto que si le ponés una o dos características Marcela Klosterbooer es una de estas minitas.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Amores perros.

Hola, si.

Todos pasamos por un momento de equivocación monumental en la vida y cargamos con una mancha en el prontuario amoroso o casi amoroso. A todos nos ha pasado en algún momento decir "Qué le vi a este calabaza???".

Algunas personas, más propensas a cometer errores de tamaña naturaleza, tienen varias manchitas. Yo soy una de esas, sí...yo aquí.

Para limpiar un poco la imagen que les debo estar dando de mí misma, vale aclarar que muchos de estos errores humanos no han llegado a relaciones (gracias a los antiguos dioses y a los nuevos). Pero este caso en particular, que pasaré a redactar a continuación, ha sido el caso del que todos se encargan de recordarme, para cagarme bien la vida.

Esto no fue hace mucho, harán unos...6 meses o más. Yo ya laburaba en la estación, dónde ocurre el crimen en cuestión. O sea que no puedo decir que estaba borracha o era muy piba, lo admito.

Esa tarde ocurrió que una señora nos compró un aceite de 4 litros para su camionetita, mi compañera le aconseja el correspondiente y la mina decide ponerselo ella. Terminado el asunto, la señora arranca  y se queda frente, pegada a nosotras en la calle, esperando el semáforo cuando sentimos como si estuviera acelerando a más no poder. La miramos, sorprendidas y de repente un humo blanco le empieza a salir del capó. Y se aceleraba más y más, y había más humo. La señora se baja asustada, mientras la camioneta se seguía acelerando y nos pregunta a nosotras, qué pasa, qué aceite le dimos. Para ese entonces el humo empezaba a preocupar. Le grito que apague el motor y me muestra la llave en la mano y me dice que está pagado. Pero la camioneta seguía acelerando.

Le aconsejo que se aleje de la camioneta, me pregunta qué aceite le dimos, le digo que el aceite no es el problema, entonces me dice que le puso los 4 litros...sin medirlo. Tras una rápida deducción, entendemos que le puso de más la muy bruta. La camioneta parecía a punto de explotar, yo he visto choques, robos, accidentes, fuera y dentro de la estación, pero esta vez fue la única en que sentí que algo grave iba a ocurrir. El humo cubre toda la camioneta y nos empieza a cubrir a nosotras, a la estación y dada las circunstancias de que es una estación de servicio, miro a mi compañera que parecía atónita y le seguía cargando nafta a un auto (como si fuera el capitán de un barco, que no puede abandonar) y le aviso que voy a llamar a los bomberos. Me voy corriendo, ya sin ver nada, porque el humo blanco cubría la calle y toooda la estación, llamo a mi superior y le aviso. En ese entonces la camioneta perdía aceite por el caño de escape, humo por el capó y agua, porque se le pinchó el radiador. Pero justo cuando vamos a llamar, la camioneta para y deja de largar humo. La señora casi se desmaya en nuestros brazos y algún vecino o auto que pasaba por ahí, se cruza con la chica policía que anda caminando por los alrededores. La policía llega corriendo y mientras venía le avisa a los patrulleros.

Aclaro que el humo era tal, que todos pensaban que la estación explotaba. Pero ya había pasado todo y los patrulleros llegaron igual. Como cuatro patrulleros pararon por toda la estación, tuvimos que cerrar un toque (una alegría descomunal para nosotras) y también cerraron parte de la avenida, donde se encontraba la camioneta.
De uno de esos patrulleros se baja un poli, y me dice: hola, cómo andás? - Bien, vos?- Le respondo yo sin saber quién catso es. La cuestión es que pasan muchos polis por la estación, más porque nosotros tenemos que hacerles café gratis, así que en las noches vienen como 10 a rascarse las pelotas y tomar café gratarola, deduje que era uno de esos polis que yo no recordaba.
Creo que me pregunta qué había pasado y yo le cuento.
En un momento, me llama por mi nombre de pila y me pide que me acerque, entonces me dice:
- Si yo te pido tu número, para invitarte a salir, sin compromiso, vos aceptás?- Mi cara...MI CARA SEÑORES!! Yo no estaba entendiendo nada, nada, nada y titubee, no sabía qué decir, me llamaban por otro lado, mi encargada y sin pensarlo demasiado (claro está) le dije que si y le pasé mi número a quien desde ahora en más llamaremos, "poli". Poli me dice que me va a mandar un msj para que yo le agende el número, ok.
Tres horas después cuando me voy al descanso tenía su mensaje con el número, una llamada perdida y un msj en whatsapp. Y simplemente dije, mierda...se quería comunicar.
Esa misma noche cuando yo salía de laburar, me llama. Hablamos un rato largo, aunque yo detesto hablar por teléfono, le hablo, porque me dije (muy idiotamente) para mí misma, vamos a darle una oportunidad.
El me cuenta que en realidad nos hemos visto varias veces, en que yo lo he atendido (cosa que no recuerdo) aunque por educación le dije que me acordaba de una. Me decía que yo le encantaba (?) que quería conocerme e invitarme a salir. Ajam. Me cuenta que escucha música electrónica (ajam) que tiene auto y que es feliz siendo policía (AJAM...). Me pregunta qué música escucho, le cuento un poco y me dice que no conoce a nadie de los que le meciono...aaajam. Me pregunta cuándo salimos y le digo que no puedo salir así como así con él, porque no le conozco. Concuerda, me dice que es muy respetuoso, que me espera lo que yo necesite (como si me hubiera pedido tener sexo) y que él se considera un buen tipo, que me puedo quedar tranquila (re contra ajam).

Al día siguiente me llama al mediodía, en la tarde y en la noche nunca lo atiendo porque estoy laburando, pero le aclaro que a mí no me gusta hablar por teléfono demasiado, a lo que me responde con un llamado que por suerte se interrumpe por la falta de señal que hay en los subtes.

Así sigue la cosa, como por 3 días, en que me escribe y me llama todo el tiempo. Un día escribiéndonos, me manda una foto...de él...a mí...una foto en que salía (esto es verídico) él, con un pantalón babucha de esos que parece que te cagaste y andás con el sorete colgando y una remera ajustada, gel en el pelo, y con cara de Chuck Norris. Quiero aclarar que toda su vestimenta era color rosa o porque la luz era paupérrima o porque la foto y los colores de la misma, eran paupérrimos o porque realmente el pibe se vestía entero, de rosa.
Además de que me manda la foto sin que haya una conversación previa que amerite el envío, me pregunta: Te gusta?
W T F???????????????????????????????????

A esa altura me estaba cagando de la risa de él, si me gusta?? qué onda?? ni que me estuviera mostrando una foto subida de tono, porque esa es pregunta de pajero. Además, preguntar eso, siendo una foto tuya, es como darle auto like a tu propio estado en Facebook o a tu propio comentario. Es como chocar los 5 con vos mismo. Una pelotudés sin precedente.

Desde ahí comenzó la cuenta regresiva. En cierto momento le dije, loco...qué onda? no soy tu novia para que me llames 3 veces por día, te dije que no me gusta hablar por teléfono, te lo tengo que dibujar para que lo entiendas?
Dame espacio chabón, no existe el misterio con vos, qué embole!!!

Con el paso del tiempo escribió cada vez menos, porque yo no le contestaba y después de varios meses, una vez cada 2 semanas me escribía: Hola. y nada más.


A mí sola me pueden pasar estas cosas, quién carajos me manda a darle el número a un policía metrosexual???

Admito que por un lado debe ser esa parte mía, tan malvada que me puede, me encanta cortarle el mambo a la gente, me encanta terminar relaciones sin importancia...lo admito, lo disfruto, soy una pija lo sé, pero semejante mequetrefe se lo merecía.


Debería haberle hecho caso a mi mujer, a Juani, que me dijo: Los policías están cagados de la cabeza.
Tenía razón!


ASÍ YO NO...                                TE GUSTA???

sábado, 9 de noviembre de 2013

La fammm

La fama no ha tocado mi puerta, no. Para qué? Yo soy de la clase de persona que tiene que seguir en el anonimato porque... soy más mejor así.

Cuestión:
Juanita y yo (ya saben quién es Juanita, no rompan las pelotas) nos vamos a la presentación de una revista donde ella participó. Para mí que esta invitación tenía que ver con el hecho de poder refregarme en la cara que ella está teniendo éxito mientras se rasca la argolla y yo, que también me la rasco, no estaría pudiendo.

En fin. Cuestión que ya del vamos todo empezó para la cajeta. Me pasa a buscar por casademí y cuando bajo le digo que me olvidé su regalo de cumpleaños (sí, todavía no se lo di, le sigo prometiendo y siempre me olvido) subo a buscarlo y no lo encontré. Seriamente, sigo sin encontrarlo, tengo la teoría de que me lo robaron, ya veremos. Empezamos a caminar, ella dice tener hambre. Dale, compra una gilada de esas raras, que son snacks raros y como para la pachamama que crece en su interior se compra un jugo de naranja. Empezamos a bajar por Callao para agarrar Rivadavia y ahí tomarnos un tapsi, porque la historia esta de la revista era sobre Rivadavia.

En fin, había mucho kilombo en la calle. Había un cacerolaso, más bien un cacerolín. Nos cerraron todas las calles por las que íbamos a cruzar. Así que tuvimos que volver a Corrientes y empezar a bajar casi llegando a Eleven, que decidimos tomarnos un tapsi ahí, porque Juanita no creía llegar a sobrevivir Eleven con esa cartera grande grande que llevaba.

Nos subimos a un tapsi y Juani sin miramientos le cuenta al tachero que está todo cortado porque hay un cacerolín y porque al parecer (información sacada de una señora en el baño de mc donalds, que le tiró la data) estaban trasladando a la presidente. Creo que desde ahí en más el tachero nos tomó cariño. Más aún cuando yo empecé a contar mis problemas psicológicos (a pedido de Juani) en gallego. Y más aún cuando vamos llegando y nos pregunta si es una casa, un bar o un local...y no sabemos qué responderle. 

No sabíamos a dónde íbamos, bien. Nos bajamos, el tachero nos regala un peso. Bárbaro, empezamos a subir y no, teníamos que bajar, empezamos a bajar y no, era en la vereda del frente. Llegamos, es una casa media antigua. Tenemos miedo de entrar y no salir, tipo...que nos vendan los órganos (razón por la cual le pedimos al tachero que recuerde nuestros rostros). Nos fumamos un pucho cada una, a destiempo, porque somos medias pelotudas o porque había que hacer tiempo. Mientras miramos los perros pasar, la pendeja cara de puta que atendía la peluquería y el cajón de verduras que Juani se quería llevar para su nueva hija Ramona. 

A mí me animó a subir el ver a un pibe que salía con un vaso con cerveza. Si hay cerveza no puede ser tan malo, verdad? 

Subimos, nos atiende un muchacho alto, con barba de verdad y un bigote postizo. Ajam.
Además hablaba mitad gallego y mitad argentino. Estaba ahí para bienvenir a la gente y entregarle un número rifal. 
Le entrega el 69 a Juani, le dice que estaba esperando a un mujer para dárselo. Inmediatamente hacemos el chiste de que yo me tengo que resignar a lo de dar tortón. A mí me entrega cualquiera, porque le chupo tres huevos y encima no llevo pollerita. Igual no entendí porqué el gallego.

Entramos, hay un bar. Es un bar. Juani quiere ir al baño, parece ocupado, esperamos, esperamos, esperamos. Juani toca la puerta (porque escuchábamos voces en el interior), vuelve a tocar. Nos abre un mina. Juani pasa. O sea, habían dos minas charlando en el baño.

Volvemos a la cosa esta, no hay lugar por ningún lado, pedimos unas empanadas para ella y la cerveza para las dos, nos sentamos en la barra. Un pibe me quiere regalar una picada y Juanita les dice que ya pedimos empanadas y yo me quedo con cara de Pinypón. Se libera una mesa, nos mudamos, se arrepiente profundamente de lo de la picada, ya está...me lleva ahí para mostrarme su éxito y encima me niega la bendición de una picada regalada. Esta mina no me quiere.

Comienza a disfrutar de su fama, la gente de la revista va hacía ella para agradecerle y regalarle revistas y papelitos y cosas y va la gente y la saluda y dicen: Ella es Juanita. Y todos dicen: me gusta mucho tu trabajo. A mí me presentan como: ella también tiene un blog. 

Después de que dejan de saludarla y ya nadie quiere conocerla, me dice que vaya al baño para ver la fauna. Entro y encuentro un grupo numeroso de minitas que se quieren hacer las raras (entre ellas un ejemplar casi idéntico de Muriel Santa Ana) que charlan en círculo, cual patota, y dicen una sarta de pelotudeces cósmicas, tales como: Chicas, hacemos silencio? Jugamos al silencio?
Esto es 100% verídico, o sea, existe gente así de mamerta.

En fin, entre esas cosas me voy a fumar un pucho y vuelvo a la mesa, para encontrar que Juanita me ha remplazado por la muchacha de otro blog...ELLA , para ser exactos. Es loco esto de la comunidad bloggueril y que nos empecemos a conocer las caras, etc. Está bueno. Nos reímos las tres y después Vale se retira probablemente porque le dimos vergüenza, nos suele ocurrir seguido.

En un momento de la noche a un pibe de la mesa de al lado se le cae la silla, Juani la levanta y también un bolso que se había caído. Al final de la noche este pibe le pasa el numerito de la rifa y le dice: Si gano me llamás? Ahí nos damos cuenta que le puse su número atrás.
El levante de esta mujer no tiene límites, quién puede conseguir el número de un muchachito sólo, levantando una silla. Es genial, por esas cosas me enorgullece hacerme pasar por torta con ella.

Nos aburrimos a las 12 y nos fuimos a comer pizza de parado en Güerrín.

Gracias Juani por las aventuras.


ASÍ YO NO, EL BLOG QUE NADIE CONOCE...(como Batman, somos un misterio)